Pintaremos en el suelo una gran sonrisa para intentar olvidar nuestras penas. Lástima que en ese instante el cielo esté llorando y nuestro dibujo se pierda en infinita tristeza.

No quisiste escuchar

No puedes ni imaginar cómo me sentí en aquel momento de absurda cordura...


Sentados en un viejo banco de madera podrida y ocultando los fuertes latidos de nuestros corazones. Ambos nos encontrábamos demasiado nerviosos para encontrar las palabras adecuadas. Fuimos a hablar, pero fue un intento en vano.

Con un grito ahogado te miré a los ojos, suplicándote en silencio que supieses leer en ellos como nadie hasta el momento había querido hacer.
En aquel momento mi único deseo era que supieses escuchar los mensajes que te lanzaba mi corazón con cada uno de sus latidos.

Tú, perfecta alma causante de todos mis sueños, acortaste la distancia que nos separaba para, con una sonrisa, decirme que amabas a otra.

5 comentarios:

Diane Ross dijo...

Lo adoro.

Carlota dijo...

Buenisimo, Enid. Me alegra que te gustara mi entrada^^
Me encanta, en serio. Escribes muy bien^^

Paula Mortise. dijo...

Ñuuu e.e no se me da bien comentar pero esto es muy tierno. Más bien triste, sí, pero no deja de ser tierno.

Anónimo dijo...

Efectos secundarios de algo llamado amor.
Me gustaría saber el revoltijo de emociones que sentiste en tu estómago al escuchar aquellas palabras.
-¡Menudo final!-

Nami dijo...

Mi querida tata, todo lo que haces me encanta, ¡siempre! Ha sido corto, pero muy bonito.
Ains y tengo ganas de volver a rolear contigo.


Pd: La cabecera del blog sigue impresionándome cuando la veo xD