Pintaremos en el suelo una gran sonrisa para intentar olvidar nuestras penas. Lástima que en ese instante el cielo esté llorando y nuestro dibujo se pierda en infinita tristeza.
Te quise más de lo que jamás he llegado a querer a nadie. Cada poro de mi piel ardía de puro amor cada vez que nos cruzábamos.

Pero éramos demasiado diferentes...

1 comentario:

Diane Ross dijo...

La historia de mi vida. O de un amor que tuve.